La cobertura de robo paga los daños cuando te roban la moto, parte de ella o la dañan al intentar robarla. Normalmente incluye tres situaciones:
- Robo total: te roban la moto y no aparece. La compañía te paga lo que vale según la póliza.
- Robo parcial: te roban piezas de la moto, como espejos o accesorios de serie.
- Daños por robo: intentan robar la moto, no lo consiguen, pero causan daños, por ejemplo al romper la cerradura.
No todas las pólizas cubren igual. Algunas excluyen los accesorios que no son de serie, exigen candado o garaje, o no incluyen el hurto (cuando se la llevan sin fuerza). Revisa las condiciones de la aseguradora antes de contratar.
Si te roban la moto, denúncialo y da el parte cuanto antes. Puedes ver las coberturas disponibles en el seguro de moto.