Un seguro de salud sirve para que puedas usar la sanidad privada cuando lo necesites: médicos, pruebas, operaciones y hospitalización, con el cuadro médico de la aseguradora. Es un complemento a la sanidad pública, no la sustituye.
Según la póliza que elijas, suele incluir:
- Acceso a la mayoría de especialidades médicas.
- Elegir médico y centro dentro del cuadro médico.
- Consultas, pruebas diagnósticas y segundas opiniones.
- Operaciones, hospitalización y traslados en ambulancia.
La ventaja práctica es el tiempo: no dependes solo de las listas de espera de la sanidad pública para una consulta con el especialista o una prueba.
Lo que cubre exactamente cada póliza, si tiene copagos o periodos de carencia, depende de la aseguradora y del producto. Puedes comparar opciones en nuestro seguro de salud.