Si mientes u ocultas información en el cuestionario de salud, la aseguradora puede negarse a cubrirte un problema de salud en el futuro o incluso anular tu póliza.
El motivo es legal. Según el artículo 10 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, antes de contratar tienes que declarar todas las circunstancias que conozcas y que influyan en el riesgo, respondiendo al cuestionario que te presente la aseguradora. Si se demuestra que ocultaste algo a propósito, se considera que has actuado con dolo y la compañía puede quedar liberada de pagar.
En la práctica, estos datos son fáciles de descubrir: cuando vuelves al médico por algo que ya tenías, el historial suele reflejarlo.
Por eso, lo más seguro es contarlo todo, aunque te parezca poco importante. Declarar una enfermedad previa puede suponer una exclusión concreta, pero no te deja sin seguro el día que lo necesitas.
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