Para tu flota puedes contratar desde el seguro básico a terceros hasta un todo riesgo, añadiendo coberturas según lo que necesites.
La base es el seguro a terceros, que incluye la responsabilidad civil obligatoria y la defensa jurídica. A partir de ahí puedes añadir coberturas opcionales, por ejemplo:
- Daños propios.
- Robo.
- Incendio.
- Seguro del conductor.
- Asistencia en carretera.
No hace falta que todos los vehículos tengan las mismas coberturas: según su uso y su valor, puede tener sentido un nivel distinto para cada tipo. Las coberturas disponibles y sus condiciones dependen de la aseguradora y se concretan en el presupuesto.
Puedes ver más en el seguro de flotas. Si ya tienes el seguro y quieres cambiar coberturas, consulta cómo añado o quito coberturas de mi seguro.