La cobertura de lunas es otra de las coberturas opcionales que puedes añadir a tu seguro de terceros. Es la primera cobertura que puedes añadir al seguro de terceros básico, convirtiéndolo en un seguro de terceros con lunas. Si contratamos por el contrario un seguro de terceros ampliado (que incluyan robo o incendio) o un todo riesgo (que incluye los daños propios de la autocaravana), en todas esas modalidades vendrá incluida la cobertura de lunas. 

Cobertura de lunas

La cobertura de lunas incluye la reparación o sustitución de los cristales de tu autocaravana. Los cristales o lunas que entran siempre en la cobertura de lunas son las lunas trasera y delantera y las ventanillas.

Luna delantera

Es la gran luna frontal de nuestra autocaravana, la que conocemos como parabrisas. Es el cristal más grande de nuestro vehículo y al estar situado en la parte delantera, es frecuente que a lo largo de los años de vida de nuestra autocaravana nos salte una piedra en carretera o reciba algún impacto que haga que se rompa o que se deteriore.

Ventanillas

Las ventanillas pequeñas laterales de nuestra autocaravana también se consideran lunas a efectos del seguro.

Luna trasera

Es la luna de la parte posterior del vehículo, también de grandes dimensiones pero un poco más pequeña que la luna parabrisas.

lunas

Techo solar

Muchas de las autocaravanas más modernas tienen otro gran cristal: el techo solar. La mayoría de las aseguradoras cubren el techo solar en sus pólizas siempre que venga de serie cuando compremos la autocaravana (que no sea un accesorio opcional).
En cualquier caso, verifica antes de contratar tu póliza de seguro si incluye el techo solar dentro de la cobertura de lunas.

Cristales de la autocaravana que no son lunas

Existen otros cristales en la autocaravana, además de los que hemos mencionado previamente, que no son lunas y por lo tanto no quedan amparadas por la cobertura de lunas. Estos cristales son los siguientes:
  • Espejos retrovisores externos e internos
  • Faros o luces

 

Talleres de lunas

Igual que hay talleres de chapa y pintura o de mecánica, también hay talleres específicos de lunas. En ellos, únicamente se encargan de las lunas. Las aseguradoras recurren a esos talleres para reparar o sustituir las lunas de sus asegurados cuando sufren un siniestro.

En estos talleres, se realizan dos actividades principales:

Reparación de lunas

Si el impacto en la luna es pequeño, de pocos centímetros, es posible reparar la luna sin tener que sustituirla por una nueva.

Sustitución de lunas

Por el contrario, si el impacto o rotura supera una determinada medida, no será posible reparar la luna sino que habrá que sustituirla por una nueva. 

No te preocupes, cuando llames al taller o a la compañía, ellos te dirán si es necesario sustituir la luna o si por el contrario puede ser reparada.

Una vez más, es importante conocer las condiciones de la póliza y ver si nuestra póliza sólo cubre la sustitución o también incluye la reparación de la luna. 

Es importante prestar atención a los posibles daños de las lunas, ya que un pequeño impacto que no sea reparado a tiempo, puede terminar en una rotura de la luna, que incluso en determinadas circunstancias o bajo determinadas situaciones metereológicas pueden llegar incluso a impedirnos continuar viaje. Igualmente, esos pequeños impactos, con las temperaturas extremas (mucho calor o mucho frío) pueden convertirse en roturas mucho mayores.

 

¿Necesitas un seguro?

Estás en el sitio adecuado: trabajamos con las mejores aseguradoras para que encuentres el seguro que necesitas

Artículos relacionados

Motopoliza.com es ahora inXur

El mismo servicio premium de siempre con todo lo que necesitas y ahora todos los seguros juntos en una sola web